EMBAJADOR RAÚL ESTRADA OYUELA
Deben ser “algas albinas”
El prestigioso diplomático especializado en medio
ambiente, concedió una entrevista a Radio Cero. Dijo cómo deben ser los
parámetros de la contaminación, habló tratados, organismos y normas; se refirió
a Botnia y contó por qué se fue. Audio con declaraciones de Estrada Oyuela a
Radio Cero.
¿Usted cree que los gualeguaychuenses estamos defendiendo
una causa justa?.
No tengo la menor duda de que lo es, porque lo que está pasando en Gualeguaychú lleva a
producir un daño ambiental de difícil recuperación.
Nos llama la atención cómo el INTI dice una cosa y la
Cancillería con una causa en La Haya sostiene otra. No hay organicidad en la
posición argentina. ¿Usted cómo lo ve a eso?
Creo que el presidente del INTI se expresó inadecuadamente y
en principio, “quedó pegado”. Luego en la carta que mandó a vuestro diario, dice
que él no ha dicho jamás que la planta no contamina; que lo que dijo, es que la
alteración que hay en el agua, todavía le parece a él que es aceptable. Ya hay un índice de que no es
aceptable. Hay una cuestión semántica; yo fui periodista 9 años
antes de entrar al servicio exterior. Pero es algo que como periodistas nos
interesa: una cosa es descargar sustancias contaminantes en el medio receptor,
como el Río Uruguay y otra cosa es decir que ese medio receptor se ha
contaminado. Si usted descargara estos contaminantes en la isla de la Asención
en el medio del Atlántico usted no contamina ese océano. Ahora, como los están
descargando en un río que no es grande y que para peor, tiene menos caudal los
últimos años; no he visto en la última semana, pero estaba en 2300- 2200 metros
cúbicos por segundo en diciembre y enero. O sea, que no tiene ni siquiera los 4
mil metros cúbicos por segundo que tomaba en cuenta el proyecto Botnia. Esa descarga masiva de contaminantes,
contamina el agua. Usted tiene las dos cosas: descarga de contaminantes y
alteración de las condiciones del agua. El informe del INTI, en
realidad muestra cifras que en algunos casos se cuadruplican, de elementos
contaminantes a la altura de Gualeguaychú. De modo que no se puede decir que no sea
contaminante: el agua ahí está contaminada. El informe del
INTI omite un tema fundamental
que es medir el oxígeno disuelto en el agua ¿por qué lo omite? Porque el INTI no tiene gimnasia en medir agua. Lo que mide son descargas de
efluentes contaminantes industriales. Entonces, cuando tiene una descarga de un
efluente contaminante lo que tiene que medir es la demanda química de oxígeno. Y
es lo que dice que va a medir. Pero en el agua, cuando usted está en el río, no se trata de medir la demanda
de oxígeno, sino de medir cuanto oxígeno le dejó la demanda que tiró el
contaminante.
Si. La relación entre el producto químico y el agua. Esta es
la clave.
Claro porque no están midiendo en el vertedero, se está
midiendo del otro lado de la frontera. Está midiendo del lado argentino ahí lo
que tenía que demandarse de oxígeno ya se demandó. Tiene que saber cuánto
oxígeno le quedó y este es un fenómeno que ocurre. La descargas de contaminantes de esta
naturaleza en el golfo de Finlandia, en el mar Báltico, ha reducido a la mitad
el oxígeno disuelto en ese mar. Hoy es difícil comer pescados del Báltico,
porque tienen deformaciones y tiene cargas genéticas derivadas de estos
contaminantes.
¿No es posible que los técnicos no tengan sentido común y no
analicen por qué falta eso en los análisis?
Bueno yo no sé. El INTI tiene excelentes técnicos. Lo que
quiero decir, es que en el período que yo tuve intervención, desde el comienzo
consultamos sobre el INTI. Y toda la gestión la hicimos con la intención de
aclarar las cosas con el Uruguay y fracasamos, tuvimos la presencia de dos
excelentes técnicos del INTI que sostenían estas mismas cosas y nos acompañaron
en la formación de esta posición. Por eso yo no entiendo por qué sale ahora
esto. Y me parece que está un poco desorientado en la conducción del INTI sino
tiene en cuenta a todo su personal.
¿Usted habló de la falta de oxígeno en el agua esto puede
estar vinculado al tema de la proliferación de algas?
Bueno, eso lo agrava. Las algas aparecen cuando hay exceso
de nutrientes en el agua. El río Uruguay ya viene con exceso de
nutrientes. Yo recuerdo cuando tenía 15 años, iba a un pueblo
que quedó tapado por el Salto Grande. Y andábamos en bote por un río
transparente. Esto ya no es así y Salto Grande hoy tiene algas. Es por el uso intensivo de
agroquímicos. Por descargas de las municipalidades sin cuidados, que están
añadiendo nutrientes al río Uruguay y cuando se empezó a considerar el impacto
de estos proyectos de celulosa, un punto que salió sin duda, fue que el río
Uruguay no aceptaba un gramo más de nutrientes por la masa de algas, es
inaceptable. Esto no sólo lo dijo Argentina. Si usted lee los informes de la DINAMA, dicen
exactamente lo mismo: que no se puede descargar más nutrientes. Sin embargo, se
les otorgó el permiso y están descargando nutrientes. Y hoy
usted tiene las algas. Que, entre otros efectos, van a terminar de reducir la
cantidad de oxígeno. Producen “una tapa” digamos, encima del río que impide que
entre el sol al lecho del río e impide que se produzca la fotosíntesis, que
naturalmente se produce en el río con los vegetales de la biota del río.
Entonces hay menos generación de oxígeno. Y se convierte en un círculo vicioso.
Es decir que ya antes de que se le diera a Botnia la
autorización para operar este sistema ya era frágil.
Eso está dicho por las autoridades uruguayas. Por las
autoridades argentinas y por la CARU. Fíjese que el 28 de enero último hubo un
comunicado del Ministerio de Salud y A. Social de Entre Ríos que alerta a la
población sobre las algas. Hace diez días la CARU plantea el problema y el
Ministerio de Salud y Acción Social lo vuelca en un comunicado del 28 de enero
que dice: “cuidado con las algas”. Y ahí participa la señora Martha Petroccelli
que es la Jefa de la Delegación Uruguaya y el ingeniero Hernán Orduna que
ustedes conocen como yo; Jefe de la Delegación Argentina ante la CARU. Después que la Jefa de la Delegación
Uruguaya dijo: “cuidado con las algas”, salió una autoridad uruguaya diciendo:
“no, no se preocupen, son solamente algas”. O una autoridad argentina, como el
caso de anoche: “son alguitas” ¡Por favor!
Es decir que la proliferación de algas es síntoma de que el
río está enfermo.
Efectivamente, y hay una manera poética de decirlo: “El río nos cuida y nos avisa. Hay
que saber comprenderlo”. Ese es el título del comunicado donde
alertan por la aparición de algas.
Y estas algas aparecieron ahora justo en la zona frente al
puerto de Botnia, no vinieron de río arriba
No, las algas no pasan por turbinas de Salto Grande lo que si
pasa son los nutrientes. Pero yo tengo gente de Gualeguaychú que desde el 15 de
enero están mandándome fotos del río, donde se nota una presencia muy grande de
algas. No son fotografías como para hacer un juicio porque son fotos de
aficionados que se sorprenden por lo que pasa. Pero la gente ya estaba viendo que
había algas. Ahora a eso se le suma el vuelco del otro día y entonces es lógico
que haya más alarma.
¿Y por qué pueden haber proliferado al punto de ser tan amplia
la mancha?
Mire, las
algas proliferan en circunstancias que tienen que ver con la temperatura. Sin
duda, ha hecho calor. Con la relación a la cantidad de nutrientes y el volumen
de agua, el río ha estado bajo todo este tiempo con poca
corriente. Si usted tiene una corriente muy fuerte, no se
producen algas. Pero el río Uruguay no tiene eso. Es un río de llanura, no tiene
la correntada muy fuerte y al contrario, es un río con muchos
reflujos.
Eso fue lo que ocurrió en estos días
Claro, ustedes ven que aparece la mancha 5 Km arriba de
Botnia. Porque el río suele
correr también aguas arriba.
¿Por qué razón el caño por el cual salen los efluentes de
Botnia es subacuático. ¿Hay alguna razón técnica para que no pueda estar a la
vista y facilitar los análisis?
Esa es la forma habitual de los difusores. Se hacen
efectivamente caños que están sumergidos o sobre el suelo, en el lecho del río.
Y después tienen cañitos o agujeritos que van dispersando para que no haya ni un
solo punto en toda la descarga. En este momento hay un proyecto para hacer ese
tipo de emisores acá sobre el río de la Plata. Y lo que pasa es que hay que
medir el efluente antes de que entre al caño. Y eso es lo que no hace el
Uruguay. Fíjese que con el sistema de monitoreo de la planta que tiene acordado
el Uruguay -la autoridad uruguaya- con Botnia. Todo lo que es dentro de la planta lo
controla Botnia. Entonces Botnia con sus supervisores y sus
operarios controla los procesos y el Uruguay solamente controla una vez que
esto ha salido. En realidad, lo que usted dice es correcto:
debería controlarse la calidad
del efluente en el momento del vertedero. O sea, antes que entre al caño, que es
el emisor y controlarlo en tiempo real el efluente en el vertedero. Así, en el
momento en que se detecta alguna irregularidad, ese efluente debe ser desviado a
una pileta de tratamiento y no volcado al río.
Comprendo que usted es un hombre hecho en la diplomática y
talvez le sorprenda si le hago una pregunta despojada de la mesura de ese
lenguaje. A usted ¿por qué “lo fueron”?
Mire, yo dije
con claridad un día en una reunión con periodistas que no tenemos política
ambiental. Y esto no es novedad. En realidad, yo lo dije el 21
de septiembre del 2007 y el 30 de abril del 2007 lo había dicho la persona que
en ese momento era la Secretaria de Ambiente la Dra. Picolotti. Pero cuando yo
lo dije, a alguno le cayó peor que en otras ocasiones. Y entonces le dieron una instrucción al canciller
-que es mi amigo- para que yo o me rectificara o me sacaban de mi
puesto. Y yo soy viejo para andar macaneando las cosas: las digo
y las sostengo. Entonces para sacarme, disolvieron el área en que estaba mi
puesto. Yo era Representante
Especial para Negociaciones Ambientales. Es grave, no porque me sacaran de mi
puesto, sino porque hicieron como una “lobotomía”: me sacaron a mí, pero también
a la gente que trabajaba conmigo. Entonces la cancillería que a
través de los años había acumulado una buena memoria institucional sobre los
temas ambientales, vio dispersar ese núcleo de mantenimiento de la memoria. Lo
dispersó de golpe y no pudo contenerlo.
Los gualeguaychuenses vamos registrando toda esta línea
histórica con sus hitos negativos y positivos. Y lo que pasó con usted, marcó un
jalón negativo muy importante para nosotros.
Yo le agradezco. Por supuesto, no quiero decir que eso me dio
una satisfacción, al contrario me causó pena. Yo seguí un año más en la
cancillería en otro sector dedicado a estudios, el Centro de Economía
Internacional donde trabajé en algunas cosas vinculadas al medio ambiente,
publiqué algunas y después me jubilé. Pero mucha gente tuvo la sensación que
usted describe. Y en cierta medida, fue como retirar de la cancillería esta
capacidad que se había acumulado. No por mí, porque soy sucesor de varios
colegas míos que trabajaron en esto desde el comienzo. Fíjese que los temas
ambientales a la Argentina en gran medida nos llegan de afuera. Yo estaba en la
Asamblea Gral. de las Nac. Unidas en el 1967 cuando se plantea el tema de la
Conferencia de Estocolmo. Se empieza a preparar esto, que venía del Consejo
Económico Social y en ese momento hubo un grupo de gente que se de la
Cancillería que se avocó al tema. Fue el embajador Eduardo Bradley que es una
excelente persona y trabajó mucho en eso, tanto en el Ecosfot como en la
Asamblea General. Otro es el embajador Arnau que es colega mío en la Academia de
Ciencias del Ambiente. Y le puedo hacer una lista de embajadores notables que
han tenido competencias en temas ambientales. Esto permitió formar esta memoria
que le digo en la Cancillería. El embajador Dumont, el embajador Keller
Sarmiento. En fin hay una cantidad importante de gente que ha trabajado en esto.
Y había una cultura de atender esta demanda externa por el medio ambiente. Y se
trajo acá. En realidad, Argentina se organizó un poco precariamente en los años
70. Preparándose para la Conferencia de Estocolmo. Inclusive hay una política
que se adopta el día antes de terminar el gobierno del general Lanusse política
que nadie sigue ni conoce si quiera que se publicó en el B. Oficial pero nunca
tuvo vigencia. Después viene un
período en que Perón establece la Secretaría de Ambiente. Y la establece bien
ubicada en el Ministerio de Economía. Yo no soy peronista, al contrario. Pero
ese fue un acto inteligente porque el tema ambiental debe estar donde se maneja
la producción y el consumo.
Uno se pregunta si no se actuó al revés, porque a un área
que, en caso de no existir, habría que haberla creado, existiendo la
desarman...
Como usted dice, ha ocurrido exactamente al revés. Nosotros
tuvimos un ejercicio bilateral importante con Brasil sobre la utilización del
río Paraná y ahí tuvimos todo el apoyo del Uruguay. Ahora el tema ambiental-
internacional, está realmente descuidado. Nosotros por lo menos, no hemos
asistido a la última reunión de la Junta Ejecutiva del Mecanismo de Desarrollo
Limpio, hablando del tema del cambio climático donde fuimos
elegidos. Entonces, a quien debía concurrir -la Dra Picolotti-
de pronto le dijeron que se fuera y vino Bibiloni; el pobre tenía que ir a
sentarse a la Junta Ejecutiva del Mecanismo de Desarrollo Limpio. Le dijeron: no vaya. Es un tremendo error,
porque es un organismo al que hay que asistir. Donde hay
proyectos argentinos que interesan. Y proyectos que pueden ser mal orientados y
que hay que tratar de evitar. Ejemplo de otros países. Está mal.
Extraigo de estas palabras una inquietud:¿ cuándo van a llegar
los tiempos en que estemos manejados por estadistas sobre todo en puntos claves
de los gobiernos de nuestro país.
Usted tiene razón, tenemos un déficit de estadistas muy
grande.
Leyendo su carta llamó atención el concepto suyo “¿a quien se
le puede ocurrir que hay que seguir midiendo acumulación de contaminación hasta
que pueda decirse que el daño causado es grave e irreversible?”.
La evidencia la tiene con el desastre.
Llama la atención que el estatuto del Río Uruguay, tiene
contemplado este punto.
Pero mire antes del estatuto del Río Uruguay está el Tratado
de Límites para el Río Uruguay y antes que eso hay un instrumento bilateral
firmado por los dos cancilleres el argentino y el uruguayo. Debe ser del año 72
del lado argentino firma José María De Pablo Pardo. No me acuerdo quien firmaba
del lado uruguayo… es realmente una pieza importante sobre el uso del río y como
debe conservarse. Desgraciadamente, no todo lo que estaba contemplado en el año
72 se mantiene cuando llega el momento de hacer el Estatuto del Río. Algunas
cosas medio se diluyen. Pero en realidad en el Estatuto del Río usted tiene un
ejemplo de cómo manejar un río entre dos países. Por eso es que la corte Internacional de
Justicia en sendos autos interlocutorios, en las dos cuestiones que se
plantearon una por Argentina y otra por Uruguay, insiste en la CARU, porque no
pueden entender: “ustedes tienen este instrumento y tienen un órgano ¿por qué no
se comportan como naciones civilizadas?
Este anuncio de que a priori son micro algas, es como que no
hay ningún problema. Pero los conocedores del río nunca lo habían visto así ¿Nos
tenemos que quedar tranquilos el hecho de que haya las microalgas allí
enfrente?
Para nada: que haya algas, es materia de preocupación yo creo
que lo decía hace un momento que el 28 de enero el Ministerio de Salud de la
Provincia publicó una alerta sobre el crecimiento de las algas. Y donde dice
cuales son los efectos de las algas. Y alerta a la gente que son tóxicas y
que tengan cuidado. Eso lo han dicho los representantes de los
dos gobiernos del uruguayo y el argentino. Y lo reproduce el comunicado de
prensa del Ministerio de Salud de la Provincia. Ahora como puede salir una
autoridad uruguaya después a decir: “miren son algas no importan”. Y mucho peor, una autoridad argentina:
“no se preocupen que son algas, micro algas”. Pero ¿de que están
hablando? No saben de qué están hablando. Y después sale a decir: “no hay
hidrocarburo”. Eso de los hidrocarburos realmente es una consecuencia de un
equipamiento que se incorporó a un laboratorio de análisis de la Universidad de
La Plata, absolutamente desvinculado con los problemas que tiene el río Uruguay.
Lo malo es que esa compra se hizo con la excusa del río Uruguay a propósito de
una investigación del grupo que está en La Plata lo que es legítimo. Pero no tiene relación con el río
Uruguay; el Uruguay no tiene problemas de hidrocarburos.
Usted sabía o tenía conocimiento de la existencia de
microalgas blancas.
Deben ser albinas (risas) Acá yo no quiero hacerme eco de
las conjeturas. Porque hay 50 conjeturas sobre cual puede haber sido el origen
de esa mancha blanca. No es clara de huevo batido, no era merengue. Pero es
probable que haya sido algún elemento químico que da esa coloración en
determinadas circunstancias. La gente que maneja la industria de la celulosa,
tiene varias ideas, pero son simplemente hipótesis que yo no voy a repetir acá
para no crear más confusión. Lo que no tiene justificación, es que la ciudad de
Gualeguaychú y la provincia de Entre Ríos no tengan un laboratorio dispuesto a
tomar esas muestras y decir: el PH de esta agua tiene tales condiciones que
puede dar una pista para investigar que es lo que hay y lo que hemos
encontrado. A simple vista con un microscopio, son tales cosas.
Las algas se ven con microscopio.