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ESTRADA OYUELA: “DECIR QUE SOLO SON ALGAS, ES MUESTRA DE LA IGNORANCIA MÁS SUPINA”

El ex funcionario de Cancillería sostiene que el río frente a Botnia es una zona oscura y por ello se forman algas.

El ex encargado de Asuntos Ambientales de la Cancillería Argentina, Doctor Raúl Estrada Oyuela, criticó con dureza las declaraciones de funcionarios uruguayos, donde se manifestaba que la mancha en el Uruguay “solo son algas”, al señalar que “esto es muestra de la ignorancia más supina, porque en sí las algas son producto de la contaminación”.

Estrada Oyuela manifestó que “podía preverse” la aparición de algas por el índice de oxígeno en el agua, “que no daba más”.
“Esto es como el fenómeno que se ha producido en el már Báltico, en zonas cercanas a las plantas de celulosa. Pero también sucedió en Chile, donde sucedió lo mismo. Cuando se contamina con exceso de nutrientes un curso de agua, lo que sucede es que crecen microorganismos hasta que se rompe el equilibrio, creando una zona oscura que impide que pase la luz para generar fotosíntesis. Esto es lo que pasó en el Támesis, o lo que sucede en el Riachuelo”, añadió el profesional en declaraciones a radio La Voz de Paraná.

“Desde el primer momento conocíamos estos problemas, pero no teníamos respuestas. Ahora, que salga una autoridad uruguaya diciendo que no es nada, que son algas solamente, es muestra de la ignorancia más supina. Porque en sí las algas con consecuencia de la contaminación”, dijo el funcionario.
“El estudio que hizo el INTI muestra un crecimiento muy serio de las dioxinas y furanos, lo que produce malformaciones. Por eso, esto era perfectamente previsible, fue previsto por Argentina a Uruguay, aunque la forma de encarar este proceso desde el gobierno fue distinta”, dijo Estrada Oyuela.
El ex funcionario fue terminante al indicar que “no hay política ambiental en Argentina. Se tiene que hacer desde el principio un análisis de lo que está pasando, y a partir de ahí delinear las políticas. Pero lo que no se ve es un arranque en esto”.






UN VALIOSISIMO APORTE !!

TODO EL TIEMPO DEBEMOS SALIR A ACLARAR, INFORMAR, DEMOSTRAR  . . .  GUALEGUAYCHU DESDE 2003 PIDE PREVENCION DEL DAÑO !!!!!


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ESTRADA OYUELA LE RESPONDE AL TITULAR DEL INTI

"¿Hay que seguir midiendo la contaminación hasta que el daño causado sea irreversible?"

“El Día” publica una carta del presidente del INTI ingeniero Enrique M. Martínez relacionada con su reciente entrevista con el Intendente de Gualeguaychú señor Juan J. Bahillo en la que conversaron acerca de las observaciones sobre las aguas del Río Uruguay que realiza su institución.

Raúl A. Estrada Oyuela*
Especial para El Día

 
Coincido con el ingeniero Martínez en la necesidad de que se informe sobre lo que está ocurriendo en el río, pero creo que esa información debe ser orgánica y sistematizada, tanto técnica como institucionalmente.

Claramente la carta del ingeniero Martínez contiene una serie de errores conceptuales que resulta imprescindible puntualizar para bien de todos.

  •  En primer lugar sus explicaciones no se deben ofrecer solamente “a la comunidad de Gualeguaychú” porque éste no es un problema municipal. Esta es una preocupación de todo el país porque la contaminación del Río Uruguay afecta la soberanía de la Nación sobre sus recursos naturales.
  •  El segundo error conceptual es que en casos de contaminación que como señala el ingeniero Martínez produce la planta finlandesa, el método a seguir no es medir la acumulación para verificar cuando alcanza el punto que, en cierto momento histórico y en determinado contexto ambiental, alguien consideró crítico. Esas pautas son relativas y temporarias, no son verdades absolutas, universales y permanentes. Las propias directrices canadienses que el INTI invoca explican que su eventual aplicación debe considerarse en relación con las circunstancias de cada caso. ¿A quien se le puede ocurrir que hay que seguir midiendo acumulación de contaminación hasta que pueda decirse que efectivamente el daño causado es grave e irreversible?
  •  Para estas situaciones la comunidad internacional ha acordado que cuando haya peligro de daño grave o irreversible deberán adoptarse medidas para impedir la degradación del medio ambiente (Declaración de Río, principio 15). Este concepto ya había sido instrumentado en el Estatuo del Río Uruguay violado por los sucesivos gobiernos de Montevideo. Es además un compromiso formal contraído por los dos países en tratados multilaterales entre los que se encuentran la Convención sobre la Diversidad Biológica y, en relación con las dioxinas y furanos, la Convención sobre los Contaminantes Orgánicos Persistentes. La delegación argentina en el Grupo de Trabajo que intentó negociar con Uruguay, presentó un documento completo sobre estos compromisos que está a disposición del público. El INTI, además de ingenieros, tiene abogados expertos que conocen estas materias sobradamente. Su presidente no debería incurrir en este error conceptual.
  •  Después de más de cuatro décadas en la función pública, desconozco “los importantes esfuerzos” realizados desde el gobierno, el presente o los anteriores, para incorporar cabalmente el respeto del medio ambiente en sus propias gestiones. Pero ni el ruido, ni los basurales, ni la contaminación del Riachuelo y el Reconquista entre otros ríos, son excusa para contaminar el Río Uruguay.
  •  Las consideraciones del Presidente del INTI sobre la acumulación de contaminantes omiten mencionar que según sus propias mediciones tomadas en Concepción del Uruguay y en Ñadubaysal, entre esos dos puntos en aguas argentinas la concentración de arsénico aumentó 580%, el cadmio 450%, el cromo 210%, el cobre 290%, el mercurio 360%, el manganeso 370%, el níquel 350%, el plomo 490%, el zinc 470% y como ya hemos dicho varias vecs la dioxinas y furanos el 530%.
  •  El INTI tampoco informa sobre el oxígeno disuelto en el agua, cuando el crecimiento de algas sugiere una fuerte disminución porque la capa que crean impide el paso de la luz solar y consecuentemente inhibe la fotosíntesis en el río.


El Presidente del INTI tuvo la mala suerte de enviar su carta el día que se produjo un derrame aun no explicado y que se hizo más notoria la plaga de algas tóxicas en el Río. Pero eso no se le puede reprochar a un funcionario en cuya buena fe y corrección tengo confianza.

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LA NOTA PUBLICADA AYER ES LA SIGUIENTE :

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Martínez (INTI) le habla a la comunidad de Gualeguaychú
jueves, 05 de febrero de 2009


El presidente del INTI escribió una carta especial para EL DÍA en la que se dirige a la comunidad de Gualeguaychú para aclarar su posición sobre la contaminación que genera la planta de Botnia y los datos con los que cuenta  el organismo nacional.


Por Enrique Martínez (pte. INTI)
Especial para El Día

 

“El INTI es un organismo nacional con 51 años de vida y a pesar de tantos y tantos avatares políticos del largo camino, sus integrantes – que hoy son más de 1800 personas – han tenido siempre algo en común: un particular cuidado con el trabajo técnico que realizan y la información que en consecuencia brindan.

En ese marco, he creído conveniente poner ordenadamente por escrito, de frente a toda la comunidad de Gualeguaychú, algunas ideas que enmarcan nuestro trabajo de evaluación de contaminantes en el río Uruguay, para evitar toda distorsión al respecto. Esto resulta particularmente necesario luego de la buena reunión mantenida el martes 3 del corriente, con el Intendente Juan José Bahillo, su secretario de Salud y Ambiente y tres profesionales aplicados al tema.

Empecemos por una  definición: Contaminación.

Ni en los informes del INTI ni en ninguno de mis comentarios verbales sobre el tema se ha dicho nunca que una planta productora de celulosa no contamina. Por el contrario, siempre hemos dicho que se trata de una actividad crítica en cuanto a su potencial contaminante y que por lo tanto debe ser diseñada – y luego controlada – con mucho rigor.

El punto de divergencia con otras opiniones, es que nuestras evaluaciones miden  concentración de contaminantes, tanto en agua como en sedimentos del río y luego comparan esos valores con límites admisibles, sea fijados en el país o internacionalmente, en caso que no haya referentes nacionales. En esa tarea, como se puede apreciar de las tablas que se encuentran en nuestra hoja en Internet, varios parámetros tienen concentraciones mayores en Ñandubaysal que a la altura de Concepción del Uruguay, pero todos están muy por debajo de los valores admisibles. La mayor luz amarilla se enciende con la concentración de dioxinas y furanos, que llega a un 40 por ciento del valor admisible.

Por eso es que decimos que los niveles de contaminación están por debajo de los límites y muchos medios radiales o escritos simplificaron diciendo: “El INTI dice que no hay contaminación”.

Por el contrario, hay quienes entienden que cualquier concentración de contaminantes superior a la del río aguas arriba debe ser rechazada. No podemos compartir esa mirada. En la sociedad argentina aún no se ha incorporado cabalmente el respeto por el medio ambiente, a pesar de los importantes esfuerzos realizados tanto desde el Gobierno Nacional, como de organizaciones sociales. La contaminación sonora o por los gases de emisión de transporte público está lejos de ser controlada en los ámbitos urbanos. Los feed lots; la aplicación aérea y terrestre de herbicidas totales; los basurales a cielo abierto, con periódicas quemas de materiales peligrosos, son solo algunos ejemplos de espacios a los cuales nos falta un largo camino para poner en caja, en un marco de respeto por la vida de todos.

Por lo tanto, cuando aparece una cuestión ambiental de alta magnitud y toda una comunidad se involucra en ella, en el INTI creemos necesario ayudar a que el intento sea exitoso, para lo cual una de las tantas condiciones necesarias es medir los contaminantes, pero luego referenciarlos con propiedad, para evitar que la tarea sea mal valorizada.

Un ejemplo para este punto, un tanto burdo, pero que creemos grafica la situación.   Si alguien toma un vaso de lavandina, se muere o se enferma gravemente. Sin embargo, toda el agua potable de una ciudad mediana o grande tiene agregado el compuesto de cloro que está en la lavandina, solo que en una concentración muy baja, porque de esa manera se evita la presencia de  agentes patógenos. El problema no es solo el producto, sino su concentración.

Segundo tema: La contaminación acumulativa y la contaminación gaseosa

Principalmente los metales, así como las dioxinas y furanos, pueden acumularse en el agua y en especial en los sedimentos del río. Su ritmo de acumulación depende por supuesto de lo que se vierta al río y además de la capacidad del sistema de diluir lo que recibe. A nuestro juicio, es necesario un seguimiento estricto de estos parámetros y por eso nos hemos fijado un plazo de años para continuar con las mediciones, de las que la más sensible – por lejos – resulta ser la de dioxinas y furanos. O sea: es cierto que puede haber acumulación de contaminantes y para conocer si ese riesgo puede tener magnitud, hay que medir y medir.

En cuanto a los malos olores, ya hemos señalado que creemos que son evitables. La responsabilidad de Botnia no queda para nada cubierta con los pedidos de disculpas, sino que deben ser eliminados, aún como probabilidad, por el reclamo sistemático de toda la comunidad afectada, a ambos lados del río, el que debería tomar forma más enérgica con la aplicación de sanciones económicas fuertes.

Tercer punto: La oportunidad de la difusión de información y el marco institucional.

El Intendente de Gualeguaychú y sus acompañantes nos plantearon la necesidad de trabajar en coordinación con Cancillería y la Secretaría de Ambiente de la Nación.Estamos totalmente de acuerdo, en especial en el marco de un conflicto como el planteado en la Corte de La Haya, que tiene importantes razones de queja institucional por parte de la Argentina.

Me permito señalar, sin embargo, que no queda claro a quien ayuda la falta de información pública de los niveles de contaminantes en el río. Si la información del INTI, con sus aciertos, posibles errores o falencias, ha producido impacto público, es por un motivo para nada deseado por nosotros: porque es la única que se difundió con amplitud.   Respetuosos de la recomendación recibida, hemos de procurar tener las reuniones necesarias con la Secretaría de Ambiente de la Nación para articular nuestros esfuerzos por conocer en detalle los efectos de la presencia de Botnia sobre la calidad de vida de la región. En cualquier caso, creemos que desde la sociedad se debe reclamar a los organismos uruguayos pertinentes que difundan toda la información recabada en el río Uruguay,  teniendo en cuenta, en especial, la gran importancia de las mediciones sobre muestras tomadas muy cercanas a Botnia.


Comentario final a la comunidad de Gualeguaychú


El INTI tiene un Centro de Investigación y Desarrollo en  Ambiente que ha sido y seguirá siendo potenciado durante esta gestión de manera importante, porque creemos que cualquier actividad productiva no debe evaluarse solo por el bien que manufactura sino además por los efectos sociales o ambientales que se le puedan atribuir. Invitamos a recorrer nuestra hoja en Internet o nuestra publicación Saber Cómo, para advertir la cantidad enorme de intervenciones pasadas y presentes, que son  coherentes con esa idea. Además de nuestras propias iniciativas, varios ámbitos del Poder Ejecutivo o del Poder Judicial nos convocan permanentemente para hacer evaluaciones o recomendaciones en temas ambientales.

En este caso nos hemos limitado a medir más de 20 parámetros en agua y sedimentos, en tres puntos del río y hemos interpretado nuestras medidas, para ayudar a que se entienda lo que muestran. Nosotros y quienes vean los valores, saben más sobre el estado del río después de medir que antes. Además de conocer más, nos mueve la vocación de ayudar a detectar anomalías presentes o a advertir sobre futuras, con suficiente anticipación.
Buscamos evaluar, evitar o denunciar la contaminación, no la ocultamos ni la disimulamos. Aspiro a que la comunidad de Gualeguaychú, que contribuye con sus impuestos a pagar parte de nuestros sueldos, y a la que nos debemos, advierta de qué lado estamos, que no es otro que la búsqueda de la verdad y con ella, del mejor escenario de vida posible para todos. También aspiro a que cualquier tarea adicional que Gualeguaychú crea que podemos realizar en este sentido nos sea solicitada y en la medida de nuestras posibilidades la llevaremos a cabo.

 
Enrique Mario Martínez
Presidente del INTI
4 de febrero de 2009

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